El Club Balonmano Romo está completando una buena campaña. Los resultados del conjunto rojillo no difieren mucho cuando juega como local y cuando lo hace como visitante. De los siete partidos que ha disputado en Gobela ha vencido cinco, ha empatado ante el líder Arrasate (29-29), y ha perdido un solo choque, el disputado en la primera jornada de liga ante el conjunto gasteiztarra de Corazonistas (18-24). Tras este traspiés, el Romo no ha perdido ningún partido más jugando como local y ahora ocupa la segunda posición en la clasificación con veinticuatro puntos.
Este sábado recibe al conjunto gasteiztarra del Gure a las seis de la tarde en el Polideportivo de Gobela. El equipo alavés está situado en la séptima posición de la tabla con diecisiete puntos. La fortaleza del Gure se asienta en los partidos que juega como local, donde, de los nueve partidos que ha disputado, ha vencido cinco, ha empatado uno y ha perdido tres. Lejos de su polideportivo baja mucho el rendimiento y ha perdido cinco partidos, ha empatado uno, ante Urdúliz (24-24), y ha ganado dos, ante Basauri (29-31) y ante Universidad de Deusto Loyola (19-32). Tenemos que recalcar que estos tres equipos mencionados ocupan las tres últimas posiciones en la clasificación.
Según estos datos parece que el conjunto gasteiztarra es un rival asequible, aunque también decíamos lo mismo del Usurbil, último visitante de Gobela, y al final el Romo tuvo que sudar y sufrir más de la cuenta para lograr la victoria con un resultado de 27-24. Es por este motivo por el que José Antonio Carrillo, entrenador del Romo, afirma que ante estos rivales supuestamente asequibles, el mayor enemigo es la actitud que puedan tener sus propios jugadores.